Las trampas en los deportes, siempre están a la orden del día. En aquellos en los que se pone a prueba las destrezas físicas, el más usual es el dopaje, pero en los deportes que requieren de la habilidad mental, como el ajedrez, las posibilidades de hacer trampa parecen ser nulas, sin embargo, si ha ocurrido, dejando al descubierto un elevado nivel de creatividad de los jugadores, y que puede dejar a muchos sorprendidos.

Aquí te vamos a explicar algunas de las más conocidas en el mundo del ajedrez.

El caso de Hans Niemann

Hace poco, Hans Niemann, un jugador de ajedrez reconocido, ubicado en el lugar número 49 del mundo, de tan solo 19 años de edad, ha sido acusado de hacer trampa en un juego presencial de ajedrez al ganar contra Magnus Carlsen, quien está ubicado en la posición número 1.

Niemann afirma que cuando era más joven hizo trampa en partidas online, pero que jamás ha hecho algún truco en las partidas presenciales recientes.

Sin embargo, Carlsen mantiene la acusación de la trampa, aunque no existe evidencia alguna al respecto.

Una de las teorías ha sido el uso de un conocido juguete sexual conocido como bolas chinas, las cuales vibran y pueden pasar desapercibidas en los mejores controles de seguridad que instala el cerrajero profesional.

Esta teoría necesitaría la ayuda de un cómplice, quien podría simular el juego en una computadora, de esta manera, determinar la mejor jugada y avisar a través de las vibraciones los movimientos sugeridos.

No obstante, Kenneth Regan, el mayor experto mundial en detección de trampas en ajedrez, afirmó que ni él, ni los árbitros, han encontrado evidencia alguna que indique que Niemann haya hecho trampa durante la partida Niemann contra Carlsen.

Posteriormente, hizo una revisión de las partidas de Niemann desde que comenzó a ser parte de la élite del ajedrez, y sus jugadas muestran un patrón casi normal, superando con éxito el algoritmo antitrampas de Regan.

Caso Kempelen

El hecho de que no se ha detectado alguna trampa en los juegos presenciales de Niemann, no significa que la seguridad de los torneos de ajedrez nunca ha sido burlada. De hecho, el ingeniero e inventor de nacionalidad Austro-Húngara Wolfgang Von Kempelen, quien murió en el año 1804, asistía a los juegos con una máquina conocida como El Turco, la cual vestía con ropas turcas muy amplias.

Logró derrotar a jugadores como Napoleón, Catalina La Grande, incluso luego del fallecimiento de Kempelen, también derrotó a Benjamín Franklin, entre otros.

Seguramente te preguntarás… ¿Dónde está la trampa, si todos sabían que se trataba de una máquina?

La trampa consistía en la presencia de un ajedrecista de alto nivel, pero de muy baja estatura, quien se escondía en el interior de El Turco, e indicaba cuáles eran los mejores movimientos a seguir.

Nunca fue descubierto, porque la máquina estaba construida de tal manera, que al abrir todas las puertas del equipo, los espejos estratégicamente colocados, no permitían visualizar al pequeño jugador.

Y este solo es uno de los casos en los cuales la trampa ha sido demostrada.

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